lunes, 14 de abril de 2008

Verde Aceituna

¿Y si Johny no me marca? Da igual. Ya me cansé de ver ese aparatejo: El teléfono que no he pagado. Por eso no puedo hacer llamadas. A final de cuentas no es mi culpa que en mi estúpido trabajo hayan decidido que Francisco Petrone es mejor que yo: ¡Un ingeniero que se partió la espalda 8 años en esa pocilga! ¡Demonios! Quiero un cigarro. Maldito enfisema. Si Johny estuviera aquí no me permitiría fumar…

¿Qué habrá ahorita en la tele? Quiero ir por una película, una de esas porno exquisitamente mal producidas, bien realistas… ¡Oh! Ni un centavo, ya recuerdo. Lo último se fue en la lata de cerveza y el frasco de aceitunas. Me encanta el color de las aceitunas aunque mi madre las odiaba. Mi padre era diferente. Él odiaba el verde de mis ojos, él me odiaba a mí. Me decía: “marica, puto…” Y Johny sigue sin llamar. ¡Basta! Le voy a marcar… ¡Carajo! ¡No he pagado el teléfono! Necesito otro trabajo. Quiero un cigarro. Aunque lo detestes Johny, voy a fumar. ¿Enfisema? ¡Bah! Me da igual. ¿Todavía habrán aceitunas? Extraño a mamá…

1 comentario:

arturo dijo...

hola princesa, me gusto tu escrito, tiene que ver con tus ojos ???, te dejo muchos besoss !