sábado, 5 de diciembre de 2009

Omniprescencia

De pronto estás en esta oscuridad...
De pronto no sabes qué pensar...

Quisiera creerte, pero no puedo.
Quisiera entenderte, pero no quiero.

Y esta luz artificial, reflejada en mis gafas,
y esta luz artificial con sus palabras...

De pronto ya no me importa hablarte...
De pronto todo parece tan irrelevante, de pronto quiero correr y escapar,
quiero gritar, quiero encontrarte, quiero verte...
pero no te puedo ver, estás lejos y cerca,
tan cerca que me quemas, tan cerca que me desdoblas,
tan cerca que puedes escuchar lo que pienso,
sabes lo que escribo,
sin verme,
sin oírme.

Y quisiera hablar contigo,
preguntarte si hice bien o si hice mal,
abrazarte y decirte que te creo
decirte que ya entendí...
que sé que soy de ti,
que sin ti no soy nada,
que sin ti mi vida es vana.

¿Sentiría lo mismo
si estuviera a tu lado?
Porque ahora ya no me siento tan fuerte...
porque ahora me faltas...
porque ahora te pierdes...

Pero no quiero creerte...
no puedo.
Tal vez es porque no lo merezco,
o porque no exististe nunca.

No hay comentarios: